Burger King en Casa: cuando el cliente nunca tiene razón

 

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Como le suele ocurrir al 98% de los padres de este país, cuando les preguntas a tus hijas que quieren cenar un fin de semana te suelen responder “burger” o “pizza”.

Y yo formo parte de ese 98%

Y muchas veces me cojo el coche y me voy al centro comercial cercano a casa y me pillo lo que me hayan pedido, aunque hay otras en que estoy tan machacado que lo acabo pidiendo para que me lo traigan.

En mi zona por el momento no hay servicio de Mcdonalds, pero si de Burger King, con la extrañeza de que el servicio no lo da el centro comercial que tengo al lado, sino otra franquicia situada a varios km.

Es habitual que en los locales de comida rápida se equivoquen con los pedidos, normal si lo piensas, mucha gente, muchos pedidos, todo muy rápido.

Que se equivoquen no me molesta especialmente, me fastidia, pero lo entiendo.

En el Burger King del centro comercial no es la primera vez que se equivocan y tengo que dar la vuelta al llegar a casa porque no llevo la hamburguesa pedida, me faltan patatas, bebida, etc.

Si la cosa es que faltan unas patatas o una bebida ni siquiera me doy la vuelta, no me compensa.

Si falta la hamburguesa si.

Y en las ocasiones en las que ha pasado, no solo no han puesto ningún tipo de problema en darme el pedido correcto, sino que me incluyen también las patatas porque, con buen criterio, afirman que cuando llegue a casa las primeras patatas ya las voy a tener frías.

¿Hasta aquí todo normal verdad?

Pues no, cuando el pedido lo haces desde casa la cosa cambia.

Situación, la normal, las niñas piden lo que quieren, nosotros también, hago el pago online y a esperar.

Tras 40 minutos se presenta el mensajero, recojo pedido y le dejo propina, porque, aunque hago el pago online, creo que ya que le toca venir de noche y con mal tiempo se la merece.

Desempaquetamos y primer choque, todas las cajas están aplastadas, bueno,  te dices, normal, el repartidor traía mas y estaban abajo, que se le va a hacer.

Abres las patatas y todo un pegote sin forma, ya te empiezas a mosquear un poco

Abres la hamburguesa y otra masa informe con el pan roto y compactado.

Y entonces te pregunta tu hija, ¿y mi complemento?, revisas y no está , te encuentras una bolsa perfectamente doblada y sin trazas de haberse usado nunca  y poco mas

Abres el pedido de la pequeña y te encuentras que ni se parece a lo que pediste.

Como en España nuestra cultura no es la de quejarnos, y solemos tragar con todo,  estamos tan acostumbrados a que se nos de un servicio pésimo que ni protestamos, pero ese día me pilló con el cable cruzado y salté.

Así que busqué en la web el teléfono para llamar, pero para variar tienes un 902 para el servicio común, sin ganas de pegarme con una centralita busqué en san google el número de la franquicia y llamé directamente.

Lo de siempre, eh….., pues no se que ha podido pasar, pues espere un momento.

Se pone la “encargada”, pues lo que me dices imposible porque el pedido lo revisé personalmente, así que imposible, y me dice “¿tu estás seguro de que miraste bien en la bolsa?”, pues verás maja, mirar si una bolsa está vacía (salvo que tenga doble fondo) hasta ahí llego, y si no te importa o me devuelves el dinero de lo que no me trajiste o me lo traes, tu decides. Pues imposible que falte (pues como verás por 3€ que cuesta el complemento no me merece la pena que me insinúes que miento ), no te preocupes que te lo volvemos a mandar ahora mismo.

Otros 40 minutos de espera, a esas horas ya habíamos cenado todo, incluso lo que habían mandado mal, cualquiera les dice a las fieras que tienen que esperar casi otra hora mas para poder cenar.

Aparece el repartidor y me dice:

“Que me dicen del restaurante que, o me das lo que se mandó mal, o no te doy lo que no llegamos a mandar”

Le di la bolsa vacía y le dije, “mira esta es la bolsa vacía que recibí, tu decides si me das lo que pagué o no”.

Me debió ver con tal cara de cabreo que me dio lo que faltaba sin rechistar y se marchó con la bolsa vacía como prueba del delito.

Cuando volví a casa me empecé a sulfurar de nuevo con la vacilada del “mal llamado” restaurante, así que busqué en la web y encontré un correo para quejas.

Había hecho fotos a todo por si acaso y las adjunté al correo

Y me dije, esto es una cadena americana, y los americanos son muy serios con la atención al cliente (vamos, lo mismo que pensaba de los catalanes hasta hace poco 🙂 ), y esperé pensando que al menos recibiría un copia y pega de disculpas.

Tras una semana nada de nada

Me dije, bueno pues lo pongo en su twitter y seguro que el Community Manager de turno dice algo.

Y otra vez equivocado, esto es españistan, si hacemos las cosas mal, te jodes, que la culpa es tuya por elegirnos, ya vendrá otro tonto que no se queje.

En fin no aprendo, pero como dice el proverbio árabe “si me engañas una vez la culpa es tuya, si me engañas 2 la culpa es sólo mía”, y por mi parte el burger king en casa está vetado “per secula seculorum”

Así que aquí queda el post como muestra del derecho al pataleo aunque sea.

PD: Si a alguno le pasó algo parecido que comente que te reconforta saber que no estás solo y no eres un viejo repugnante 🙂

 

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4 comentarios en “Burger King en Casa: cuando el cliente nunca tiene razón

  1. Buen post! me sorprende eso de una cadena americana, aquí obviamente el franquiciado esta dañando la imagen de la empresa y si se enterasen en la matriz los pondrían a caldo!
    Por cierto, los posts recientes de tu otro blog los traerás aquí o se perdieron?
    Gracias.

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